Forgetable Things

La prometida continuación de la historia...

Los edificios de cemento se alzaban imponentes ante los recién llegados dándoles una fría bienvenida a un mundo moderno, cuadriculado de alto nivel de vida y mejoras sociales. Todos estaban entusiasmados con la idea de un par de días en la capital, en el centro del desenfreno. Lejos de los coartadores de libertad que les trajeron al mundo. Libertad infinita. La emoción se apoderó de los pasajeros que no hacían sino mencionar las maravillas del sitio y los mil y un tipos de noche que le ofrecía. Pedro, sin saber por qué se encontraba ajeno a dichos sentimientos. Pese a lo ideal de su situación se sentía triste, acongojado, fuera de lugar. Tantos edificios, tanta tecnología, tanto gastando en unos pocos y tantos con tan poco…-pensó-vivimos en un mundo injusto donde la desigualdad es justa… Sin embargo procuró alejar esos tristes niños y hambrientos adultos y centrarse en su futuro más inmediato, mucho más ‘feliz’. Estos desaparecieron apenas lo intentó, no era la primera vez que obviaba ‘pequeños’ detalles de su vida imperfecta (ni sería la última). Pese a ello siguió con esos sentimientos un tanto melancólicos. Se sentía forastero en tierra hostil, hormiga entre gigantes de hierro y cristal.

Llegaron a su hotel y subieron a las habitaciones. Como división inicial Pedro, Bill y Heraclio se pusieron juntos dejando a Paula y Gema la habitación de enfrente. El tiempo decidiría el reparto final en función de circunstancias posteriores.

3 comments:

areala dijo...

un oh! for you

Alwinda Elix dijo...

interesante...no hay esa opcion?? no terminan de parecerme del todo adecuadas las otras 3, asi que un interesante

light my fire dijo...

tokyo ya no nos quiere.

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